Realmente se parece la narración mucho a lo que nos sucede a los profesores cuando iniciamos en esto de la docencia, en mi experiencia personal, yo comencé dando clase como profesor de secundaria, siendo geográfo, no inicie impartiendo la asignatura acorde, sino historia, a mí lo que más me preocupaba era el no tener estrategias de enseñanza aprendizaje adecuadas para transmitir los contenidos a los alumnos, de alguna manera las personas que me dieron la oportunidad de dar clases me fueron dando consejos de lo que debía hacer, por mi parte yo me puse a estudiar bastante para tratar, en la medida de lo posible, de conocer los temas que integraban el programa de los 3 años de historia en ese nivel educativo, mi primer acercamiento a la planeación de una clase, fue cuando algunos meses más tarde ingrese a otra secundaria, en la cual si solicitaban que tuviera dicha planeación, aquí también hubo alguien que me introdujo en cómo debía hacerse este tipo de documentos; en la otra escuela no eran tan estrictos por eso no elabore los planes de clase, me dieron muchas facilidades.
Creo que cuando iniciamos en la actividad de la docencia los errores que cometemos pueden ser muy comunes, algunos llegan a ser tan obvios que cuando uno se acuerda piensa ¿cómo pude hacer esto?, ¿en qué estaba yo pensando?, por eso nos parece que a todos nos sucedieron situaciones similares, pero se debe, considero, que algunos empezamos a dar clase cuando todavía estamos en la carrera o acabamos de salir de ella, por lo que nuestra carga de conocimientos es tan amplia en nuestra materia, que al llegar a un salón de clase no sabemos qué hacer, no tenemos las herramientas adecuadas para poder transmitir ese conocimiento o utilizamos lo que vimos con nuestros profesores en la universidad, ahora sí que hacemos las cosas probando haber si resultan; precisamente es esta actitud la que el autor señala como el ensayo error, donde al igual que en la vida misma uno va aprendiendo tratando de perfeccionar lo aprendido, mejorar lo que se hace bien y corrigiendo las deficiencias.
En mi caso personal, me doy cuenta que después de 9 años he cambiado muchisimo mi forma de dar clases, desde la misma estructuración que le daba, que al principio es más ni existía, siendo sincero, a lo que hago actualmente. Desde hace algún tiempo, tenía la idea en mente de preguntar a mis alumnos la opinión que tenían de cómo imparto la clase, el semestre anterior lo lleve a cabo, les pedi que me comentaran que les gustaba y que les disgustaba de la clase, esto lo hice al final del curso, pienso después de leer lo que me escribieron que todo me sirve tanto lo que ellos consideran como malo como bueno.

Que tal compañero Fernando.
ResponderEliminarNuevamente aquí comentando su aportación.
Comparto con usted el hecho de que cuando uno ingresa a dar clases no sabe ni como dar las clases y mucho menos como se maneja todo dentro de la escuela (planeación, programación, etc), al igual que usted poco a poco fui aprendiendo.
Con el paso del tiempo es cierto que uno adquiere experiencia y seguridad en lo que transmitimos a los estudiantes.
Saludos
Y ahi parara Fernando creo que nunca vamos a dejar de cometer "horrores" (somos perfectibles 100%...Sino que aburrido seria)lo importante es que nos sigamos actualizando para que cada vez sean menos o no tan repetitivos y sobre todo que aprendamos algo de esos errores (como la seleccion jejeje).
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