lunes, 10 de mayo de 2010

Mi confrontación con la docencia

Entre la docencia y mi profesión
Estudie la licenciatura en Geografía en la Facultad de Filosofía de la UNAM.
Empecé a dar clases en el año 2000, cuando curse la carrera tome algunos seminarios de enseñanza de la Geografía tanto para secundaria como para bachillerato. En ese mismo año, pedí una oportunidad en una escuela particular cercana a mi casa, me dijeron que estaban cubiertos por el momento, meses después me llamaron y me dijeron que si todavía me interesaba que me presentara para platicar y me enteraran de la forma en que trabajaban, fue así que inicie dando clases de historia en el nivel secundaria, ya que siendo geógrafo cumlía con el perfil para esa materia.
Creo que el ser profesor es una gran responsabilidad y compromiso, mucho más en bachillerato, por la imagen que tenemos ante los estudiantes, siento que debemos dar buenos ejemplos, cumplir con nuestro trabajo, ser respetuosos, ser congruentes en lo que decimos con lo que hacemos, en fin muchas cosas de ese tipo.
Para mi ser profesor de bachillerato representa estar actualizándose tanto en los conocimientos propios de nuestra asignatura, como de las cosas que les interesan a los alumnos, para saber un poco más de ellos, de su forma de pensar y tratarlos de acuerdo a la edad en la que están; también creo que siempre debemos predicar con el ejemplo, para que ellos vean el porqué se debe tener siempre determinadas reglas en el salón.
La satisfacción que uno puede tener cada semestre, es que por mínimo que sea el conocimiento que se lleven de nuestra asignatura, se dediquen a trabajar y cumplir en clase, además de que reconozcan que la Geografía, no es lo que todos creen, una lista de países, capitales, ríos, entre otros, sino todo lo contrario, una materia en la que se estudian fenómenos y actividades que influyen en nuestra vida cotidiana.
Lo que yo considero como una insatisfacción es que a algunos alumnos no les interese en lo absoluto nuestra asignatura y que por ello no estén dispuestos a trabajar o lo hagan de mala gana, inclusive que deserten del grupo, pero esto es en una cantidad pequeña, dos o tres en un grupo de 40 personas en promedio.

Reflexión mi aventura de ser docente

Realmente se parece la narración mucho a lo que nos sucede a los profesores cuando iniciamos en esto de la docencia, en mi experiencia personal, yo comencé dando clase como profesor de secundaria, siendo geográfo, no inicie impartiendo la asignatura acorde, sino historia, a mí lo que más me preocupaba era el no tener estrategias de enseñanza aprendizaje adecuadas para transmitir los contenidos a los alumnos, de alguna manera las personas que me dieron la oportunidad de dar clases me fueron dando consejos de lo que debía hacer, por mi parte yo me puse a estudiar bastante para tratar, en la medida de lo posible, de conocer los temas que integraban el programa de los 3 años de historia en ese nivel educativo, mi primer acercamiento a la planeación de una clase, fue cuando algunos meses más tarde ingrese a otra secundaria, en la cual si solicitaban que tuviera dicha planeación, aquí también hubo alguien que me introdujo en cómo debía hacerse este tipo de documentos; en la otra escuela no eran tan estrictos por eso no elabore los planes de clase, me dieron muchas facilidades.
Creo que cuando iniciamos en la actividad de la docencia los errores que cometemos pueden ser muy comunes, algunos llegan a ser tan obvios que cuando uno se acuerda piensa ¿cómo pude hacer esto?, ¿en qué estaba yo pensando?, por eso nos parece que a todos nos sucedieron situaciones similares, pero se debe, considero, que algunos empezamos a dar clase cuando todavía estamos en la carrera o acabamos de salir de ella, por lo que nuestra carga de conocimientos es tan amplia en nuestra materia, que al llegar a un salón de clase no sabemos qué hacer, no tenemos las herramientas adecuadas para poder transmitir ese conocimiento o utilizamos lo que vimos con nuestros profesores en la universidad, ahora sí que hacemos las cosas probando haber si resultan; precisamente es esta actitud la que el autor señala como el ensayo error, donde al igual que en la vida misma uno va aprendiendo tratando de perfeccionar lo aprendido, mejorar lo que se hace bien y corrigiendo las deficiencias.
En mi caso personal, me doy cuenta que después de 9 años he cambiado muchisimo mi forma de dar clases, desde la misma estructuración que le daba, que al principio es más ni existía, siendo sincero, a lo que hago actualmente. Desde hace algún tiempo, tenía la idea en mente de preguntar a mis alumnos la opinión que tenían de cómo imparto la clase, el semestre anterior lo lleve a cabo, les pedi que me comentaran que les gustaba y que les disgustaba de la clase, esto lo hice al final del curso, pienso después de leer lo que me escribieron que todo me sirve tanto lo que ellos consideran como malo como bueno.

Los saberes de mis estudiantes

1. Lo que nuestros estudiantes saben hacer en Internet
Mediante una encuesta directa a los estudiantes de algunos de mis grupos , pude darme cuenta al analizar las cifras, que hay una ligera ventaja entre las personas que lo utilizan como reservorio a los que lo usan como espacio social, es decir son más las personas que lo ocupan para descargar música, principalmente, fotos y vídeos, aunque estas dos últimas están muy equilibradas, mientras que un menor número de personas son quienes lo usan como espacio social, si ingresan a estos sitios pero son poco menos de la mitad en cada grupo, tal vez esto se debe, a que por la edad de los jóvenes que encueste, entre 17 y 18 años, tienen preferencia por la música, vídeos y fotos, ya que se trata de intereses muy personales.
2. ¿Qué podemos hacer para aprovechar esos saberes en el aula?
Por el momento, explotar los conocimientos en los que son más hábiles y tratar de incentivarlos para que utilicen estos saberes, buscando vídeos y fotos, sobre todo, referentes a los temas estudiados en clase, haciendo de esto una actividad que sirva como refuerzo a lo visto en cada sesión y que los lleven al salón para que forme parte de la retroalimentación del tema.
3. ¿Quién va a enseñar a quién y qué le enseñará? ¿Dónde lo harán?
Obviamente que los más hábiles, ya sea en los espacios sociales o en los de reservorio, enseñarán a los compañeros que no manejen alguno de los dos tipos de uso. Se hará de preferencia en las casas de los compañeros que cuenten con Internet y que estén dispuestos a enseñar a sus pares.